Comte, Durkheim y Bourdieu. Tres esfuerzos por construir la ciencia de lo social
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Resumen
A lo largo de estos años de estudio, de contacto con campesinos y estudiantes, de esfuerzos por encontrar un sitio desde dónde empujar en la construcción de un mundo más justo, han ido apareciendo conceptos como los de “ideología”, “representaciones sociales”, “sujeto”, “objeto”, “sociedad”, “evolución”, etc. pero que, en un primer momento, se presentaban como substancias concretas y observables por cualquiera que se situara en la perspectiva adecuada, para cualquiera que se desprendiera de sus prenociones y tomara los instrumentos adecuados a la observación. El objeto está ahí para que el sujeto lo fije y determine.
Después estos conceptos pierden su exterioridad, adentran en los objetos observables y sólo se les reconoce a través de la abstracción, se presentan como estructuras que sostienen y explican lo observable. Hace falta un esfuerzo mayor por encontrarlas, pero para eso están los intelectuales que ayudan a encontrarlas. El sujeto reconoce que no basta la observación y los instrumentos adecuados, hace falta una teoría que integre y conjunte lo disperso, que descubra la coherencia de tanta variabilidad.
Sin embargo, estas estructuras también se desvanecen pues sólo hacen referencia a relaciones, pero no encontrables aquí o allá, porque son construcciones sólo visibles desde la teoría que las elabora. La separación del sujeto y del objeto ha desaparecido, ambos están implicados. Las fronteras de la neutralidad se borran. ¿Qué ha sucedido? ¿De quién soy deudor? Indago por el origen de estas inquietudes y recuerdo tan sólo algunos puntos aislados que probablemente han ido forjando mi propia visión del problema.